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¡PRÍNCIPE DEL REJONEO!

Se hacía esperar el regreso de Guillermo Hermoso de Mendoza a la plaza donde se doctoró en 2.019 de manos de su padre, Pablo Hermoso de Mendoza. El COVID hizo que se suspendiera la Feria de Abril donde estaba acartelado y que la empresa mantuviera los carteles íntegros para esta fecha de San Miguel a donde llegamos con un calor sofocante, digno del mes de agosto en Sevilla.

Se hizo esperar, pero mereció la pena, porque Guillermo consiguió abrir su primera Puerta del Príncipe, triunfando por todo lo alto en una de las plazas más importantes del mundo y consiguiendo el beneplácito de un público que se vio sorprendido gratamente por las evoluciones de un chaval del norte que continua la estela de su padre, que hace más de veinte años se presentaba aquí como un  auténtico desconocido para posteriormente escribir las más bonitas historias del toreo ecuestre

Un cartel inédito donde Guillermo actuaba en tercer lugar y lo hacía ante el que hasta la fecha era el toro más parado de la tarde, pero ante el cual, las ganas del Guillermo arrollador que esta temporada nos tiene acostumbrados, se iban a imponer. Le arrancó las orejas, como le arrancó las embestidas porque si no pisabas sus terrenos, el toro no salía de su espacio. Desde los inicios, planteó el toro esa táctica y pese a las voces y a los intentos de JIBARO, no fue hasta que se metió encima de él cuando el toro se arrancó. Eso provocó un toreo en redondo, con el caballo consintiendo y el toro buscando y eso ya provocó un cambio en el tendido que estaba viendo algo nuevo, algo distinto. Un solo rejón de castigo y a por BERLIN para torear muy encima, con trancos muy cortos que era lo que el toro permitía, pero con muchos muletazos con la cola, con abaniqueos de grupa cambiando el galope del toro y con esos cambios por los adentros perfectos de ejecución y de precisión. Una lidia que continuó con INDICO y dos banderillas atacando muy en corto, dejándolo ver al toro la posición del caballo y saliendo echo un arco, mirando a la cara del toro para que Guillermo dejase la banderilla con la menor oposición posible. Y todo ello cerrado con piruetas a la salida de la suerte. ESENCIAL cerró la faena con dos banderillas, ya por los adentros con el toro ya muy cerrado y con un par a dos manos pleno de riesgo y plasticidad y que fue el prólogo perfecto para un rejón de muerte en todo lo alto y de efectos casi instantáneos.

Y llegó el sexto, otro toro al que Guillermo, volvió a apostar por JIBARO y también tuvo que ir a buscarlo a sus terrenos y volver a torearlo en redondos eternos, con los olés del tendido y midiendo perfectamente la distancia entre los pitones y la grupa, ni un solo toque y a una mínima distancia. El toro parecía que iba a tener más recorrido y lo tuvo, si bien tampoco tuvo una continuidad demasiado larga en la embestida. Guillermo apostó por DISPARATE y realizó todo el tercio con él. La cerradura de la mítica Puerta del Príncipe estaba abierta y sólo faltaba el pestillo final. Por eso estuvo incansable con DISPARATE buscando al toro en todos los terrenos y llevándolo por hermosinas ajustadas para que no se desengañara por todo el anillo del ruedo. Impecable la manera de medir la embestida, de medir las distancias, de dejarse llegar al toro hasta el límite permitido y todo con una limpieza extrema y con una sensibilidad digna de la mejor muleta. Lo que no tenía el toro, lo ponían Guillermo y DISPARATE y con eso era más que suficiente. ESENCIAL le dio categoría a un tercio final donde a pesar de la ya poca colaboración del toro, Guillermo se volcaba ante la buena colaboración del caballo. Primero en rosas, luego a dos manos y para cerrar con otro nuevo rejonazo en todo lo alto al segundo intento que fue el empujón final para abrir esa gloriosa Puerta del Príncipe, primera de su incipiente carrera y confirmación plena de la importante temporada que está cuajando.