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¡IMPARABLE!

La denominada “bestia africana” se hizo sentir en la localidad de Arévalo con una tarde de un calor casi infernal. A pesar que el festejo se celebró a últimas horas de la tarde, las temperaturas sobrepasaron los treinta grados.

Obtendría una oreja Guillermo en su primero, un astado más bravo, pero al que le fallaron las manos en varias ocasiones. En el tercio de salida con MARTINCHO el toro es donde más aguantó y el caballo dejó un rejón de castigo de perfecta ejecución  y luego de torear con la bandera llevó al toro cosido a la cola galleando con la grupa. El primer contacto de BERLIN con el toro se transformó en una vuelta completa al anillo de la plaza rematado al final por un tricherazo por los adentros. Aquí el toro perdería las manos por primera vez y eso hizo que Guillermo fuese cuidándolo al máximo. Continuó galopando de costado y el toro embistiendo y firmando una actuación de tarde grande. Luego continuó con ECUADOR con quien arriesgó en los quiebros ante un toro que esperaba y se ponía ya un poco por delante. Aún así, dos espectaculares banderillas en los medios y llegando muy encima. En el cierre con ESENCIAL fue cuando al toro más veces perdió las manos, desluciendo todo lo que hacía el jinete con cortas y par a dos manos. Acertó al primer intento con el rejón de muerte y oreja para su cuenta.

El quinto fue el toro fue el más bravo y difícil de la tarde noche y Guillermo le opuso lo mismo: raza y valor. Una faena en la que desde el inicio tuvo vibración por la entrega e ambos elementos. JIBARO se tenía que emplear a fondo para aguantar las acometidas y galopes del Capea. Nunca volvieron la cara y libraron un tercio lleno de emoción. Ese sería el punto común de toda la lidia, porque luego con DISPARATE, vino el temple, pero un temple siempre con cierta brusquedad, pero done la figura del jinete y caballo siempre se imponían. Hermosinas, galopes de costado y embroques de poder a poder fueron los poderíos de DISPARATE. Continuó con la calidad de ARSENIO con un toro todavía fuerte, pero que ya iba bajando de ímpetu. Piruetas y embroques ajustados antes de dar paso a ESENCIAL, que ya tenía al toro muy parado y tuvo que poner mucho para dejar dos rosas, un par a dos manos y un rejonazo mortal de necesidad y obtener dos orejas.